Imagina una calle cualquiera. Cientos de luminarias encendidas, todas iguales a simple vista. Una de ellas lleva semanas rindiendo por debajo de lo esperado. Nadie ha llamado. Nadie lo ha visto.
Sin aviso. Sin queja. Sin dato.
Así empiezan muchos problemas de alumbrado: no con un apagón, sino con una desviación pequeña que nadie mide. Y un contrato de alumbrado público no dura un año: dura entre 15 y 20. Una desviación que no se detecta hoy es una desviación que se paga durante años.
¿Dónde se controla la calidad de verdad?
Antes de la obra. Con el inventario y la auditoría del parque de alumbrado se conoce la instalación antes de comprometerse con ella. Es lo que permite dimensionar el compromiso con precisión y anticipar las reposiciones en lugar de sufrirlas.
Durante la obra. Un municipio puede llegar a tener decenas de tipos de luminarias distintos, y sin control las variaciones acaban en deficiencias lumínicas en la calle. Por eso la ejecución se gestiona con una aplicación móvil para instaladores que guía paso a paso todo el proceso, desde la selección del equipo en el almacén hasta su colocación en el punto de luz, y permite contrastar lo ejecutado con lo proyectado.
Una vez en servicio. La telegestión controla cada luminaria de forma individual y registra su potencia, la temperatura del LED y las horas de uso. En cada centro de mando, el sistema supervisa las variables eléctricas y compara la iluminación generada con la que se espera obtener. Si algo se sale de lo previsto, avisa.
En el mantenimiento. Los avisos de la telegestión alimentan las órdenes de trabajo preventivo, y el portal de incidencias permite consultar en todo momento el estado de cada orden. Si una tarea no se ha realizado, el sistema lo señala, y el ayuntamiento mantiene una supervisión permanente de las incidencias.
En el ahorro y en la factura. Medir, monitorizar y verificar que los ahorros previstos se obtienen es parte del servicio, igual que controlar la facturación de la comercializadora para evitar sobrecostes.
¿Y qué hay detrás de todo esto?
Un sistema de gestión certificado. Nuestras certificaciones incluyen
- ISO 9001:2015 de calidad
- ISO 14001:2015 de gestión ambiental
- ISO 45001:2023 de seguridad y salud en el trabajo
- ISO 50001:2018 de gestión de la energía, junto con
- SGE 21, EMAS y el Esquema Nacional de Seguridad.
- Una certificación no sustituye al contImagina una calle cualquiera. Cientos de luminarias encendidas, todas iguales a simple vista. Una de ellas lleva semanas rindiendo por debajo de lo esperado. Nadie ha llamado. Nadie lo ha visto.
Sin aviso. Sin queja. Sin dato.
Así empiezan muchos problemas de alumbrado: no con un apagón, sino con una desviación pequeña que nadie mide. Y un contrato de alumbrado público no dura un año: dura entre 15 y 20. Una desviación que no se detecta hoy es una desviación que se paga durante años.
¿Dónde se controla la calidad de verdad?
Antes de la obra. Con el inventario y la auditoría del parque de alumbrado se conoce la instalación antes de comprometerse con ella. Es lo que permite dimensionar el compromiso con precisión y anticipar las reposiciones en lugar de sufrirlas.
Durante la obra. Un municipio puede llegar a tener decenas de tipos de luminarias distintos, y sin control las variaciones acaban en deficiencias lumínicas en la calle. Por eso la ejecución se gestiona con una aplicación móvil para instaladores que guía paso a paso todo el proceso, desde la selección del equipo en el almacén hasta su colocación en el punto de luz, y permite contrastar lo ejecutado con lo proyectado.
Una vez en servicio. La telegestión controla cada luminaria de forma individual y registra su potencia, la temperatura del LED y las horas de uso. En cada centro de mando, el sistema supervisa las variables eléctricas y compara la iluminación generada con la que se espera obtener. Si algo se sale de lo previsto, avisa.
En el mantenimiento. Los avisos de la telegestión alimentan las órdenes de trabajo preventivo, y el portal de incidencias permite consultar en todo momento el estado de cada orden. Si una tarea no se ha realizado, el sistema lo señala, y el ayuntamiento mantiene una supervisión permanente de las incidencias.
En el ahorro y en la factura. Medir, monitorizar y verificar que los ahorros previstos se obtienen es parte del servicio, igual que controlar la facturación de la comercializadora para evitar sobrecostes.
¿Y qué hay detrás de todo esto?
Un sistema de gestión certificado. Nuestras certificaciones incluyen
- ISO 9001:2015 de calidad
- ISO 14001:2015 de gestión ambiental
- ISO 45001:2023 de seguridad y salud en el trabajo
- ISO 50001:2018 de gestión de la energía, junto con
- SGE 21, EMAS y el Esquema Nacional de Seguridad.
- Una certificación no sustituye al control diario: lo ordena y obliga a mejorarlo.
En Sitelec llevamos más de 15 años como empresa de servicios energéticos y gestionamos más de 30 concesiones de alumbrado público en España.
Esa experiencia nos ha enseñado que la calidad no se queda en el acta de recepción: se sostiene con herramientas propias, con datos y con un seguimiento que no se detiene cuando termina la obra.
La pregunta no es si el alumbrado cumple el día de la entrega.
La verdadera pregunta es: ¿quién puede demostrarlo cada día de los próximos 15 años?
rol diario: lo ordena y obliga a mejorarlo.
En Sitelec llevamos más de 15 años como empresa de servicios energéticos y gestionamos más de 30 concesiones de alumbrado público en España.
Esa experiencia nos ha enseñado que la calidad no se queda en el acta de recepción: se sostiene con herramientas propias, con datos y con un seguimiento que no se detiene cuando termina la obra.
La pregunta no es si el alumbrado cumple el día de la entrega.
La verdadera pregunta es: ¿quién puede demostrarlo cada día de los próximos 15 años?




